Texto: Santiago 4:1-10
Predicador: Jacobis Aldana
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En el capítulo anterior, Santiago nos habló acerca de cómo la sabiduría del mundo se opone a la sabiduría de Dios y también nos mencionó los frutos de los que  buscan ambas fuentes de sabiduría, dejando claro que la sabiduría mundana y diabólica siempre tendrá como resultado pleitos, celos y contiendas.

Santiago sigue aquí con la línea del discurso planteado en el capítulo 1:17 donde básicamente da un bosquejo general de lo que habrá de desarrollar en el resto del libro:

La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo

Notemos como Santiago destaca el hecho de que la fe verdadera no guarda ninguna relación con el mundo y de hecho busca abstenerse de él.

En esta primera sección del capítulo 4, la cual consideraremos; Santiago se detiene a mostrar la fuente de la lucha con el mundo, lo infructífero que es  buscar satisfacción en el mundo, lo que involucra la amistad con el mundo en relación a Dios y finalmente provee la forma en que deberían obrar los creyentes

La fuente de la lucha con el mundo

¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?

Santiago plantea una pregunta un tanto difícil en principio ¿si se supone que estamos hablando de creyentes, que confían en Dios, por qué tienen guerras, de dónde provienen? La respuesta no es obvia y es necesario detenerse en un aspecto importante: Una lucha interna entre una naturaleza pecaminosa que aun reacciona a los estímulos del pecado y la nueva naturaleza creada según Dios que busca vivir de acuerdo a su voluntad.

Por supuesto tal lucha es alimentada por una sabiduría que proviene del mundo, querer hacer las cosas como el mundo las hace y conducirse de acuerdo con ese patrón.

Dios no es el responsable de la falta de madurez en la iglesia, de los pleitos y las contiendas, sino el hombre el cual al mismo tiempo es plenamente responsable. En Romanos 7 pablo describe plenamente es lucha, sin embargo, es la voluntad de Dios que los creyentes se sometan al Señor tal y como veremos más adelante.

La insatisfacción que el mundo produce

Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.  Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites

La lucha que los hermanos libraban parecía que estaba llevándolos a ceder ante las pasiones del mundo. Poco a poco comenzaron a buscar satisfacción fuera de la verdadera confianza y sabiduría que vienen de Cristo, dejaron de hacer la voluntad de Dios porque seguro les parecía poco provechoso para sus apetitos; sin embargo, el mundo tampoco podía ofrecerles nada de lo que aparentemente estaban buscando.

Notemos las siguientes frases

1)            “codiciáis y no tenéis;”

2)            “ Mataís y envidia [esto en cuanto a odio o hablar mal del hermano] arded de  y no podéis alcanzar;”

3)            “combatís y lucháis pero no tenéis lo que deseáis,”

4)            “Pedís  y no recibís,” (una mente mundana siempre será conocida por la manera en que ora)

Cada una de estas cosas deja ver la insatisfacción que viene del mundo. Nadie que deseche la sabiduría de Dios (vivir de acuerdo a su voluntad) por amar el mundo podrá encontrar la satisfacción en las cosas que desea.

Muchas personas abandonan a Dios dándole la espalda a la iglesia, buscando algo mejor para ellos en el mundo, pero la triste realidad es que tendrán que encontrarse con que aunque mienten con libertada, combaten, piden, pecan sin restricción, sus almas siguen estando insatisfechas porque no descansan en Dios sino en los afanes del mundo.

Lo que Dios ofrece puede parecer poco atractivo según el estándar del mundo, pero lo cierto es que a dónde podríamos ir si sólo Dios tiene palabras de vida eterna.

Por supuesto, esto tiene serias consecuencias en cuanto a la relación con Dios, una persona que ama al mundo y que quiere buscar en el mundo su propia realización, sencillamente no puede ser amigo de Dios

La amistad con el mundo es enemistad contra Dios

Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura  dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?

Una persona no puede profesar fe verdadera y al mismo tiempo abrazar al mundo y aferrarse a él, simplemente son dos cosas que no pueden subsistir: la fe y la mundanalidad.

Santiago  usa varios elementos para definir la manera en que vivir de acuerdo al mundo desatruye la relación con Dios:

  • Aalmas adulteras (Jer 3:12-14; Jer 9:2) Rebeldía contra Dios
  • La amistad con el mundo es enemistad contra Dios
  • Los amigos del mundo no pueden ser amigos de Dios
  • El Espíritu de Dios nos anhela celosamente

No cabe duda de la manera en que Dios ve el adulterio espiritual, amar el mundo y dar la espalda a Dios.

Pero, ¿acaso no hay nada que hacer? ¿qué de alguien que ha amado el mundo ¿ ¿puede haber algún arrepentimiento?

Aquí lo que Santiago recomienda a aquellos que han amado el mundo:

Cómo ganar la lucha

Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.  Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.  Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.  Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.  Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

 

Finalmente Santiago se concentra en exhortar a aquellos que viven conforme al mundo a que se arrepienta y se vuelvan a Dios.

Pero el da mayor gracia.

Lo que Dios ofrece siempre es mayor que lo que el mundo ofrece. No pensemos que el mundo puede darnos lo necesario para estar satisfechos, la gracia de Dios siempre será supremamente mayor, es eso lo que debe pensar alguien que vive conforme al mundo. Dios da más y en abundancia. Su gracia es traducida en gozo, paz, paciencia y esperanza. Una persona conforme al mundo vive una lucha diaria por satisfacerse, pero el que tiene fe en Dios vive con gzo constante y una esperanza removible.

Un llamado a la humildad

Se trata de desechar a Dios, de creer que podemos encontrar un lugar en el cual ser mejor tratados.

Un llamado resistir al diablo

Cuando Pablo describe al hombre caído en Efesios 2 menciona que vivir conforme a la corriente del mundo es equivalente a vivir conforme al príncipe de las tinieblas de este siglo. Esa descripción es terrible. La exhortación es a resistir en fe la tentación del diablo.

Un llamado a volver a Dios

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.

Un llamado a purificarse de la inmundicia

Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. 

Un llamado a cambiar el placer del mundo por la aflicción ante Dios

.  Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.  Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

Gozarse en el mundo después de haber conocido la fe es como burlarse de Dios; pero él en su misericordia manda que esa risa falsa se convierta en llanto de arrepentimiento y ese aparente gozo se convierta en quebranto, que el orgullo se convierta en humillación, para que Dios pueda exaltar.

Dios es tan misericordiosos que aun muestra un camino de perdón y misericordia al que se arrepiente con todo su corazón.

Conclusión

  • Vivimos en un mundo caído que nos atrae a una lucha constante en la que está involucrado satanás y a quien debemos resistir firmes hasta el fin
  • El mundo no ofrece nada que pueda ser mejor que lo que Dios ofrece
  • La amistad con el mundo es una enemistad contra Dios declarada
  • Pero Dios manda a que nos arrepintamos si hubiere lugar y él estará dispuesto a exaltarnos.
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