la esperanza de la gloria futura

Continuamos con nuestra serie de sermones basada en los capítulos 6,7 y 8 del libro de Romanos. (Rom 8:18-26)

Nos debemos al Espíritu y no a la carne; él nos ha dado redención, nos da una nueva relación con el Padre y produce una esperanza Gloriosa. Ese es el gran tema de Pablo desde los versículos 18 en adelante.

El ser librados del pecado no es el fin de todo, es el comienzo de un camino largo en el que somos alimentados de una esperanza inquebrantable, pero al mismo tiempo ayudados por un Espíritu que nunca nos abandona, incluso es nuestra ayuda en la debilidad, hasta llegar a la meta final.

El Señor nos ayude.

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