“El hombre na ce bueno y la sociedad lo corrompe” Esta frasees el resumen del pensamiento del filósofo europeo JJ Rosseau.

De acuerdo con esta idea, el hombre tiene una predisposición natural para hacerlo bueno desde su nacimiento, pero la sociedad es la que termina corrompiendo tales pensamientos; sin embargo, si la sociedad es compuesta con individuos que “nacen buenos” ¿en qué momento la sociedad se corrompe?

La realidad es que el hombre NO NACE BUENO, de hecho, es todo el contrario, nace con una terrible predisposición al pecado, que termina por consumirlo y llevarlo a la muerte misma.

En los versículos anteriores Pablo ha descrito las enormes riquezas que tenemos en Cristo y como es necesario que nosotros conozcamos la profundidad de tales riquezas; sin embargo, alguien pudiera pensar que esas riquezas han venido por el mérito humano, que hemos sido merecedores por nuestras buenas acciones, por lo que Pablo se propone aclarar que en realidad todo lo que recibimos es por gracia por medio de la fe, que Dios es quien lo ha hecho todo y no nosotros.

Durante los siguientes versículos, encontraremos una descripción detallada y amplia del proceso de salvación, de cómo llegamos a ser herederos.

Ningún otro pasaje es tan abundante en cuanto a este tema, por lo que analizaremos esa salvación a la luz de varios aspectos (1) la vida antes de la salvación, (2) la misericordia en la salvación y el propósito de la salvación

Sin embargo, hoy nos concentraremos en uno de estos aspectos, la vida antes de la salvación, cómo éramos antes de ser alcanzados por la gracia del Señor.

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