1a de pdero

Texto: 1 Ped 1: 1-2
Predicador: Jacobis Aldana
Descargar Audio mp3 / Descargar Manuscrito 

Introducción: Luego del gran sermón del apóstol Pedro predicado en Hechos 2; muchos de los que habían creído se fueron a sus ciudades en las cuales recibían para compartir su nueva fe; otro grupo se quedó a vivir en Jerusalén pero pronto las persecuciones no se harían esperar.

Después de la muerte de esteban, los cristianos comenzaron a ser perseguidos a lo largo y ancho de Galilea y todo el imperio Romano. Durante años, incluso emperadores, lideraron un periodo de oscuridad para la naciente pero firme iglesia.

Hacia el año 64 un  incendio se inició la noche del 18 o 19 de julio del año 64, , y que haría que la ciudad de Roma ardiera por espacio de al menos cinco días. La destrucción que causaron las llamas fue importante; según Tácito, cuatro de los catorce distritos de Roma fueron arrasados, y otros siete quedaron dañados. Algunos monumentos de la ciudad, como el templo de Júpiter y el hogar de las vírgenes vestales fueron pasto de las llamas.

Según  los historiadores cristianos, este evento sería crucial para la historia del cristianismo. Los primeros cristianos fueron señalados por Nerón de ser los causantes de la conflagración y a  partir de ese momento ellos comenzaron a ser grandemente perseguidos y acusados de malhechores y ladrones.

No eran días fáciles para la iglesia y ese precisamente ese contexto histórico el que gobierna la carta 1ª de Pedro. ¿Cómo habrían de responder los cristianos ante tales amenazas? ¿Debían revelarse contra sus autoridades? ¿Debían responder de la misma manera en que eran acusados? ¿O debían esperar pacientemente en el Señor, sabiendo que había sido escogidos precisamente para ser vituperados? Estos son los temas predominantes en la carta de Pedro y que estaremos considerando a lo largo de esta serie.

Lo que hoy consideraremos, son algunos aspectos generales acerca del autor, acerca de los destinatarios y una alentadora salutación.

Sobre el autor

Pedro, apóstol de Jesucristo

La carta comienza manifestando la identidad del autor de manera inmediata. Pedro; el apóstol escogido por Dios, el pescador también llamado Cefas. La presentación simple de Pedro deja claridad de su autoridad apostólica y gran renombre entre sus destinatarios.

Muchos a lo largo de la historia han intentado desvirtuar a Pedro como el autor legítimo de la carta. Uno de sus mayores argumentos es que el lenguaje de esta primera carta es sumamente rico y con un alto estilo, lo cual, según ellos no era posible en un pescador con “poca educación”.

Es cierto que en comparación con la segunda carta, esta primera parece presentar un estilo muy rico, en contraste con el estilo simple de su segunda misiva; sin embargo, también debe considerarse que Pedro ministró por varios años entre los gentiles y que además de eso es probable que Silvano, de quien se hace mención en 5:12 no sólo haya sido el mensajero, sino también el escriba (es una posibilidad que los estudiosos consideran).

Lo cierto es que, históricamente el consenso apunta a que el autor de esta carta es el mismo Simón hijo de Jonás. Pedro había adquirido una comprensión plena de los padecimientos de Cristo y su propósito en la vida de los creyentes y él era una persona indicada para abordar este tema entre los que también estaban siendo atribulados.

No cabe duda que nuestras propias aflicciones tarde o temprano terminaran por ser de aliento a otros (2 Cor 1:6). La comprensión y el conocimiento de nuestros propios padecimientos nos capacitan para hablar a otros con propiedad. Pedro fue testigo de los padecimientos del Salvador, y aunque no los comprendió en el momento, pronto terminó por descubrir cuál había sido el propósito de ellos: redundar en beneficio de los creyentes.

Sobre los destinatarios

A los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia

Hay mucho que podemos extraer al respecto del propósito de la carta sólo con observar su destinatario. Las regiones aquí mencionadas son las 5 provincias y que hoy existen en la actual Turquía. Sabemos que la carta pudo haber sido enviada alrededor del año 63 o 64, al comienzo de las persecuciones de Nerón, lo cual puede dar el sentido de ser preparatorias para las persecuciones que ahora vendrían a los creyentes. Parece que todavía las persecuciones no se habían intensificado contra ellos.

El uso de la palabra expatriados  da la idea de forasteros o extranjeros. Ese término bien podía usarlo Pedro para referirse a judíos que vivían en la dispersión; pero como veremos, Pedro también dirige esta carta a creyentes gentiles, por lo que la Palabra expatriados  puede tener una connotación espiritual, para referirse a que no somos de este mundo aunque estamos en él; que nuestra ciudadanía está en los cielos y que tal como dijo el Señor Jesus: En este mundo tendréis aflicciones (Jn 16:33).

Mientras los creyentes vivan de tal manera que Cristo sea reflejado en sus vidas, serán objeto de persecución. Vivir a la manera de Cristo es ir contra la corriente de este mundo. Es vivir como extranjero.

Pienso en una persona que sale del país a otro con una cultura diferente. Se hará evidente en la manera de vestir, de comer, de saludar etc. Es así como viven los cristianos, la única diferencia es que mientras en un país extranjero lo más que puedes lograr e que te miren extraño (con algunas excepciones), los cristianosen este mundo no sólo serán vistos como extraños, sino que serán perseguidos.

Esto dice el mismo Pedro en su carta al respecto en el 1 Ped 2:11

Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo, que se aparten de los deseos pecaminosos que combaten contra la vida. Mantengan entre los incrédulos una conducta tan ejemplar que, aunque los acusen de hacer el mal, ellos observen las buenas obras de ustedes y glorifiquen a Dios en el día de la salvación.

Lo que se dice de los destinatarios

Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo

Una vez Pedro se ha identificado como autor, y una vez identifica a los destinatarios, inmediatamente nos da algunos datos esperanzadores al respcto de esos destinatarios.

Mientras que seguramente por el mundo estaban siendo perseguidos, ellos debían tener la certeza de que habáin sido escogidos por Dios. Esto texto e ssumamente rico teológicamente hablando. Hay mucho que pudiéramos decir al respecto. Anotaremos algunas cosas:

  • Elegidos según la presciencia del Padre: Lo primero que Pedro menciona es que los creyentes que padecen son al mismo tiempo Nosotros no podemos saber a ciencia cierta quienes han sido escogidos por Dios y quienes no, hasta que no miramos el fruto en sus vidas, y una de esas evidencias es que los verdaderos hijos de Dios, los que han sido escogidos por él, padecerán por su causa. El Señor dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, tome su cruz y sígame. El padecimiento es una señal de alguien que sigue a Cristo.

Esto debía ser muy consolador para los hermanos. Siempre solemos sentirnos solos en medio del sufrimiento, pero debemos tener la certeza de que estos nos acercan más al Señor y son una evidencia de su disciplina en nosotros

  • Esa elección es una obra eterna. Nosotros no escogimos a Dios; él nos escogió a nosotros, y no fue en el momento de la conversión, sino antes de la fundación del mundo. Este pasaje no solo muestra que Dios en el pasado sabía que nosotros íbamos a creer, sino que muestra la manera en que él participó allí “nos escogió”. Esta verdad es clara en otros pasajes de las escrituras (Efe 1:4-5; Rom 8:28-29; 2 Tesalonicenses 2:13–14; Hechos 2:23 y Romanos 11:2).
  • en santificación del Espíritu, para obedecer: Luego de la elección del Padre, el Espíritu obra en el creyente convenciéndoles de pecado, justicia y juicio. Cuando el creyente es expuesto al evangelio, la obra del Espíritu de Dios se manifiesta en aquellos que Dios ha escogido y los mueve hacia él en arrepentimiento y fe. El espíritu es vital en nuestra conversión. No puede haber obediencia de nuestra propia cuenta, a menos que Dios obre en nosotros por su Espíritu Santo.
  • y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Finalmente cuando el creyente viene a Cristo, encuentra el perdón de sus pecados. La sangre de Cristo es sobre él. Pedro usa una figura en el AT, probablemente basada en 24: 7-8:

Y tomó el libro de la alianza, y leyó á oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos. Entonces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas..

Su idea es mostrar como el pueblo cuando es expuesto a la ley y es movido a la obediencia,  la sangre del pacto es rociada, sólo que esta vez es para sellar un nuevo y mejor pacto. Esa es la razón por la que probablemente “rociar con la sangre” aparece después de “obedecer” si es que obediencia se refiere más que al arrepentimiento, al compromiso de vivir una vida moral para Gloria de Dios.

Vemos claramente Trinidad Divina operando en la salvación y elección de los creyentes (El Padre elige, el Espíritu aparta y mueve a obediencia y e Hijo paga los pecados con su sangre) . Dios se ha comprometido plenamente, con toda su naturaleza, a llevar a cabo su plan de salvación y él no fallará en su intento y ni siquiera la persecución y la aflicción lograrán estorbar dicho proceso.

El saludo a los destinatarios

Gracia y paz os sean multiplicadas

Finalmente, el apóstol Pedro saluda de manera conocida. Fácilmente podemos pasar por alto la riqueza contenida en esta forma de saludo y verla como algo superficial. Sin embargo, ello refleja el intenso deseo del Apóstol para que la Gracia (el favor no merecido del Señor) sea multiplicada. Por otro lado la paz, la cual  es en el sentido de nuestra relación con Dios por medio del perdón de los pecados por la sangre de Cristo, y también la paz con los hombres.

Si hay algo que necesitamos en medio de nuestras tribulaciones es Gracia y Paz. La gracia para entender y saber que lo que estamos viviendo es justo lo que Dios quiere que atravesemos, aun cuando no es lo que nos parece; y por otro lado, a paz es la capacidad de mantenernos en plena comunión con Dios, con los demás y también con nosotros mismo.

Conclusiones

  • En el mundo vamos a tener aflicciones
  • Vivir como cristianos en un mundo cada vez más malvado, hará que nuestra fe se confrontada y tengamos que mantenernos firmes
  • Hemos sido escogidos por Dios aun cuando el mundo nos aborrezca. Debemos vivir en función de Dios, no del mundo.
  • Dios nos conceda Gracia y Paz para vivir en medio de un mundo en el que seremos atribulados continuamente. ¡Amén!

Descargar Audio mp3 / Descargar Manuscrito 

Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Síguenos: