Iniciamos una nueva serie de sermones en el libro de Hageo. Nuestra meta es lograr ver la manera en que Dios obró para con su pueblo en esta etapa de la historia y qué tan relevante es eso para nosotros. Sin duda uno de los retos de estudiar el Antiguo Testamento e son perder de pista el significado del mensaje para la audiencia original, pero al mismo tiempo no olvidar como la palabra de Dios es viva y eficaz y no un fósil al que solo podemos observar para analizarlo.

Hay mucho en Hageo para nosotros y conforme vamos avanzando en el mensaje del libro, notaremos aspectos importantes del carácter de Dios y sobre todo de cómo podemos pensar en la gloria del Evangelio.

El libro de Hageo fue escrito en un periodo de la historia de Israel muy crucial. Después de 70 años de cautividad a la que habían sido llevados por mano de los babilonios, el pueblo inicia su regreso a la tierra. Como era de esperarse, se trataba de un regreso traumático. Muchos de los que ahora estaban volviendo no conocían la tierra prometida, habían nacido en cautividad y otros que habían visto la Gloria de la ciudad y el templo se estaban encontrando con un montón de piedras y escombro, pobreza y ruina.

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