Mateo 7:7-11

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?

10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?

11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Una vez Cristo nos ha mostrado la manera en que debemos relacionarnos con los hombres (Mat 7:1-6), ahora nos muestra cómo debemos hacerlo con nuestro Padre que está en los cielos ¿por qué? La respuesta es que cuando nos relacionamos con los hombres podemos juzgar con mucha severidad haciéndonos criticones, pero también podemos fallar al ser excesivamente tolerantes, así que es evidente que necesitamos la ayuda del Señor; su gracia, y la capacidad para poder hacerlo de manera correcta.

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