¿Deben ser creyentes los hijos de los pastores?

El llamado al ministerio es ciertamente un llamado honroso. Ser embajadores de Dios y guardadores de su rebaño es una labor noble; sin embargo, existen aflicciones propias del ministerio, pues además de las fuertes demandas morales y tener que luchar con las aflicciones propias de la carne, como ministros, en ocasiones debemos lidiar con la […]