En Mateo 25:14-30 encontramos una de las parábolas que el Señor Jesus enseñó durante sus primeros tres años de ministerio. En esta, el Maestro nos cuenta acerca de un hombre que yéndose lejos, confió varias cantidades de dinero a sus tres siervos, a cada uno conforme a su capacidad.
Esta parábola es una gran manera de empezar a pensar en nuestro dinero y en nuestras posesiones terrenales, a lo que llamaremos «riquezas» en esta clase. Así que, utilizaremos esta parábola como un bosquejo, al examinar al señor, a los siervos y su administración.
