El pacto que pasa a tus hijos

«Las cosas secretas pertenecen al Señor nuestro Dios, pero las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabras de esta ley» (Deuteronomio 29:29, NBLA)

Compartir:

Estamos en el bloque «Escoge», los últimos discursos de Moisés antes de morir. Ayer vimos por qué Dios describe con tanto detalle las bendiciones y las maldiciones: para que el pueblo sepa leer su historia. Hoy Moisés da un paso más. Reúne a todo Israel en Moab y renueva el pacto, pero lo hace de una forma que llega mucho más lejos de los que tenía delante.

Entendiendo el pasaje

El capítulo es una ceremonia de renovación. Israel ya había hecho este pacto en Horeb, una generación atrás, pero aquella generación murió en el desierto. Ahora, en la frontera, los hijos vuelven a comprometerse. Moisés los junta a todos, desde los jefes hasta el que corta la leña y acarrea el agua (vv. 10-11), y los pone a renovar el compromiso con su Dios.

Lo notable viene en los versículos 14 y 15. Moisés dice que este pacto no se hace solo con los que están parados ahí ese día, sino también «con los que no están hoy aquí con nosotros». Habla de los que aún no habían nacido. El pacto se extiende hacia adelante, generación tras generación. Y el capítulo cierra con una de las frases más citadas del libro, la que separa lo que Dios guarda para sí de lo que ya nos entregó (v. 29).

Tres verdades bíblicas

1. El pacto te incluye, aunque no estuviste ahí

Moisés mira a la multitud y dice que también hace este pacto con los ausentes, con los que vendrían después. Dios estaba pensando en los nietos de esa gente, y en los nuestros. Cuando llegas a la fe, no inauguras una relación con Dios desde cero. Entras en una historia que empezó siglos antes de que nacieras, en promesas hechas a personas que nunca conociste. Tu fe tiene raíces más hondas que tu propia biografía. Perteneces a un pueblo que Dios viene formando desde mucho antes de ti.

2. La fe no se hereda como un apellido

Estar dentro del pueblo no garantiza nada por sí solo. Moisés advierte contra el hombre que oye las palabras del pacto y se bendice a sí mismo en su interior, diciendo «tendré paz, aunque ande en la terquedad de mi corazón» (v. 19). Ese hombre estaba en la ceremonia, escuchó todo, se sintió cubierto, y se engañaba. Pertenecer a la familia correcta, sentarse en la banca correcta, llevar el nombre correcto, nada de eso responde por ti. El pacto pasa a tus hijos como ofrecimiento, y cada uno tiene que abrazarlo con su propio corazón. La fe de tus padres te trajo hasta la puerta. Cruzarla es decisión tuya.

3. Lo que Dios reveló te basta para hoy

El capítulo cierra con un equilibrio que da descanso. Hay cosas secretas que pertenecen solo a Dios, misterios suyos que no nos toca desentrañar. Y hay cosas reveladas, que nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos, dadas para que las obedezcamos (v. 29). No tienes que entender por qué pasó lo que pasó, ni resolver cada pregunta sobre los planes de Dios, para vivir hoy lo que ya te mostró. Lo que necesitas saber, lo sabes. Y lo que más claramente reveló tiene rostro: la Voz que en Horeb habló sin forma tomó carne en Cristo. En Él, lo escondido de Dios se hizo visible y se dejó tocar. Obedece lo que ves, y confíale lo que todavía no.

Reflexión y oración

Dios te incluyó en un pacto antiguo, te dejó claro lo que necesitas y te invita a hacerlo tuyo hoy.

Padre, gracias porque tu fidelidad es más vieja que nosotros, porque pensaste en nosotros cuando aún no existíamos y nos hiciste parte de tu pueblo. Guárdanos de la trampa de creernos a salvo solo por estar cerca de las cosas santas. Danos un corazón que abrace el pacto de verdad, no que lo herede sin tocarlo. Y gracias porque en Cristo nos mostraste todo lo que necesitábamos ver de ti. Ayúdanos a obedecer lo revelado y a descansar en lo que aún guardas. En el nombre de Cristo, amén.

Lecturas del plan

Deuteronomio 29, Salmos 119:49-72, Isaías 56, Mateo 4

Autor

Pastor Jacobis Aldana

Licenciado en Artes Teológicas del Miami International Seminary (MINTS) y cursa actualmente estudios en Westminster Thelogical Seminary. Ha servido en el ministerio pastoral desde 2011 y es el pastor principal de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.

Escúchanos en

Disponible en todas las plataformas

WhatsApp

Canal diario

YouTube

Video devocional

Spotify

Podcast de audio