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Los enemigos del Reino: el dinero

Mateo 6:19-24
11 Ene 2026

Manuscrito

Texto bíblico: Mateo 6:19-24

Lo más probable es que cada uno de nosotros tengamos en nuestra mente una frase de nuestro padre o madre o de una persona cercana, que nos dio algún consejo cuando éramos niños o jóvenes y que nos ayudó a alejarnos del peligro: “No vayas a ese lugar, no te conviene”, “No te juntes con esa persona, no es un buen elemento para ti”, “Respeta a las autoridades”, “Aprende a ganarte las cosas, no todo puede caer del cielo”, etc.

Cada uno de estos consejos sirvió como un llamado para nuestras almas, que tal vez nos sirvieron en ese momento de nuestra vida o mucho después. Siempre será bueno tener personas que te muestren el peligro; aquellas que te aman y quieren evitar un peligro para tu vida.

El Señor, en esta nueva sección, quiere advertir a los hijos del Reino, Su Reino, sobre aquellos enemigos que pueden alejarlos de Él y del cielo.

Argumento

Los hijos del Reino deben acumular tesoros en el cielo donde estos permanecen y no en la tierra donde perecen.

Encabezados

  1. El llamado: No hagan tesoros en la tierra, sino en el cielo (v. 19 – 20)
  2. La explicación: El amor al dinero daña porque es idolatría (v. 21 -24)

1. EL LLAMADO: NO HAGAN TESOROS EN LA TIERRA, SINO EN EL CIELO (v. 19–20)

El Señor continúa con su discurso o Sermón del Monte. Pero en esta ocasión ingresa al tema sobre los enemigos de los hijos del Reino.

Mateo 6:19: …No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen, y donde ladrones penetran y roban…

El primer llamado es a no acumular para SÍ, tesoros en la tierra:

Y tal vez usted dirá: Bueno, este pasaje es para la gente que tiene dinero, o muchas posesiones. Yo no tengo nada de eso, entonces poco me aplica para mí.

Sin embargo, debemos entender que en la audiencia original, cuando el Señor dio el Sermón del Monte, probablemente había personas con mucho dinero y propiedades, pero también había personas de clase media o baja. Entonces, cuando el Señor se está refiriendo a tesoros, no solo les habla a quienes tienen mucho dinero, sino también a aquellos que no lo tienen.

¿Por qué? Porque las personas de bajos recursos también tienen la tentación de acumular tesoros materiales. En este caso, refiriéndose a lo que uno más estima en su vida.

El llamado del Señor es simple: no acumules o guardes tesoros en la tierra porque hay una consecuencia segura si lo hacemos.

La polilla y el herrumbre destruyen. 

La polilla es una mariposa nocturna pequeña, que en su fase larval se alimenta de materiales orgánicos como telas, papel y alimentos almacenados. Jesús pone a las polillas de ejemplo. En la época de Jesús, para los judíos la ropa tenía gran importancia en sus posesiones. Por ejemplo, Jacob le hace una túnica de colores a su hijo José como muestra de su amor, o Jesús menciona en Mateo 16:19: Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez…O las mismas ropas del Señor Jesús que fueron rifadas, como dice Mateo 27:35: …Y habiendo crucificado a Jesús, se repartieron Sus vestidos echando suertes… Entonces vemos un patrón de la importancia de la ropa en la cultura judía. Pero había un enemigo de la ropa; se llamaba la polilla. Estas mariposas que vemos muchas veces en nuestras casas y que creemos que son inofensivas, ponen sus larvas en la ropa y empiezan a comerse los textiles y a extraer de ahí el material orgánico que esta pueda tener.

Y en este pasaje estamos hablando del dinero, pero también de todo aquello que puede comprarse con dinero. Y la ropa es uno de esos elementos. La ropa, hasta nuestros días, demuestra o evidencia cuánto dinero puedes tener. No es lo mismo vestirse con una prenda de Temu o Shein que hacerlo con una de Gucci o Nike.

Santiago 5:1-3 dice: ¡Oigan ahora, ricos! Lloren y aúllen por las miserias que vienen sobre ustedes.  Sus riquezas se han podrido y sus ropas están comidas de polilla. 

Su oro y su plata se han oxidado, su herrumbre será un testigo contra ustedes y consumirá su carne como fuego. Es en los últimos días que han acumulado tesoros.

Pero también el Señor menciona otra palabra. La herrumbre u orín, y en este caso no se refiere a un animal en específico, sino a todo aquello que destruye los metales y materiales más fuertes. Todo aquello que carcome lo que tenemos: el óxido, el moho, la humedad, la sal o incluso los orines de los perros.

El Señor entonces finaliza este llamado de no acumular tesoros materiales en la tierra con el ejemplo de los ladrones. Estos son seres humanos, que existían en la época de Jesús y siguen existiendo. Hombres malvados que están alertas para ver quién da “papaya” para arrebatarle o quitarse sus posesiones.

Y no sé si ustedes se han dado cuenta de lo que el Señor está tratando de decir con apenas este primer versículo. Es algo así: Todo aquello que puede ser tu tesoro, que logras adquirir en la tierra, hoy puede estar, pero mañana no. Por esa razón, no debes acumular tesoros en la tierra porque hoy lo tienes y mañana no lo tendrás.

Si hablamos en términos empresariales, acumular tesoros en esta tierra no es un buen negocio, porque hay muchos enemigos que se los pueden y quieren llevar. La acumulación de riquezas está llena de peligros espirituales.

Entonces, ¿qué dice el Señor?

Mateo 6:20: …sino acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban…
El Señor está haciendo un llamado a que tengamos claras nuestras prioridades como hijos del Reino mientras estamos en esta tierra. Aquí hay un principio que debe guiar la vida del creyente.

Acumular tesoros en el cielo es garantía de que nuestros tesoros no están expuestos a perderse. Están seguros, están protegidos. En el cielo no hay polilla ni orín que carcoma nuestros tesoros. 

Federal Reserve Bank of New York (Estados Unidos): Tiene la bóveda de oro del Federal Reserve en Manhattan y que es considerada la más segura físicamente. Solo su puerta principal tiene un cilindro de acero de 90 toneladas resistente a explosiones nucleares, con marco de 140 toneladas de concreto y acero.

Pero, por ejemplo, el Banco Central de Fortaleza, Brasil, sufrió el robo bancario más grande y famoso de la historia en agosto de 2005: robaron aproximadamente 70-75 millones de dólares. ¿En cuál de estos dos bancos dejarías guardados tus ahorros de años?

Los creyentes debemos decidir cuál es el valor supremo de nuestra vida. Donde tenemos o estamos acumulando nuestros tesoros. Y para que lo entendamos mejor, el Señor nos da una consigna y lo ilustra a través de una metáfora.

2. LA EXPLICACIÓN: EL AMOR DAÑA PORQUE ES IDOLATRÍA (v. 21–24)

Mateo 6:21: …porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón…

En 1795, en la Isla del Roble (Oak Island) en Nueva Escocia, Canadá, un joven de 16 años llamado Daniel McGinnis descubrió un árbol con marcas de un polipasto (señal de que algo había sido bajado allí). Bajo ese árbol encontró una hondonada circular. Al excavar, encontraron capas de troncos cada 3 metros. A 27 metros de profundidad, descubrieron una piedra plana con símbolos escritos. Alguien tradujo la inscripción que decía: “14 pies abajo, 2,000,000 de libras están enterradas”.

La piedra era literalmente la señal: “Donde esté esta piedra, 14 pies más abajo está el tesoro”. Lamentablemente, la piedra desapareció en 1912 y el tesoro nunca fue encontrado completamente, aunque las excavaciones continúan hasta hoy. La pista llevó al tesoro. Pero a diferencia de esta historia sobre la señal que llevó al tesoro, en este caso es el tesoro el que nos lleva a encontrar dónde está el corazón.

Muchas veces declaramos que nuestro corazón ama al Señor, que quiere agradarle, que es completamente suyo. Pero el corazón sigue al tesoro. Si tu tesoro está siendo acumulado en la tierra, entonces ahí está tu corazón.
¿Y por qué es importante y determinante el corazón en la vida del ser humano?

Mateo 15:18-20: …Pero lo que sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina al hombre. Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no…
El corazón es el centro de operaciones de nuestra vida, es la torre de mando. Por eso, donde esté tu tesoro, estará nuestro corazón.

Martín Lutero decía: “Lo que el hombre ama, aquello es su Dios, porque lo lleva en su corazón, anda con ello día y noche, duerme con ello y despierta con ello; sea lo que fuese, riqueza o dinero, placer o renombre”.

El tema principal que Jesús quiere tratar es la realidad de que el amor al dinero nos aleja de la lealtad a Dios. Aquel que tiene su mirada puesta en los tesoros (riquezas) va a estar concentrado en ello y no en Dios. Es un tema de prioridades, de enfoque.

El Señor mismo da un ejemplo acerca del ojo. El texto nos dice que el ojo es la lámpara del ser humano (salmo 119:105). Aquellos que usamos gafas, sin ellas no vamos seguros, podemos caer en un hueco o tropezarnos, porque vemos poco o vemos dos veces. No tenemos la mirada centrada y no podemos caminar hacia una sola dirección.

Un comentarista dice: En este texto se usa figuradamente el ojo para indicar la sencillez del ojo interior, que tiene un solo objetivo, al cual mira directamente, como contrario al hecho de tener dos fines en vista.

Proverbios 4:25–27: … Miren tus ojos hacia adelante, y que tu mirada se fije en lo que está frente a ti. Fíjate en el sendero de tus pies, y todos tus caminos serán establecidos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal… 

Nuestra integridad dependerá de dónde tengamos puesta nuestra mirada. ¿Estamos enfocados en Dios o en el dinero?

Lc 11:36: …Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, sin tener parte alguna en tinieblas, estará totalmente iluminado como cuando la lámpara te alumbra con sus rayos… 

El problema entonces, mis hermanos, es que a menudo intentamos tener un ojo en las riquezas y el otro en Dios y, si es así, será muy difícil que tengamos un camino seguro. Es peligroso.

Nos dice el versículo 24: …Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o apreciará a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas…

La palabra servir es importante acá; recordemos qué significa servir: Pertenecer enteramente a alguien y estar completamente bajo sus órdenes. Entonces, supongamos que tenemos dos jefes, las dos empresas hacen exactamente lo mismo y te contrataron para ocupar el mismo cargo. ¿Crees que es posible obedecer a los dos jefes? ¿Así las instrucciones sean las mismas? Por supuesto que no; cuando servimos, debemos hacerlo de manera exclusiva a un solo señor; de lo contrario, no podremos agradarle a los dos.

Por eso, la lógica que el Señor nos presenta es simple: Vas a aborrecer a uno y vas a amar al otro. Tenemos capacidad solo para amar y obedecer a uno solo a la vez. (Ejemplo del cerebro de los hombres).

Jesús dice: Ustedes no pueden servir a Dios y a mammon. Acá Mammon no era expresamente un dios en la antigüedad, sino más bien el término que usó Jesús para referirse a riquezas o posesiones materiales. Mammon es el anti-Dios.

Las riquezas o el dinero pueden convertirse en un ídolo. Dios nos ha dado el dinero como medio para proveer a nuestras necesidades; ninguno de nosotros podría seguir su vida normal sin el dinero. Y este pasaje no está en contra del dinero o de las posesiones, no está en contra de ahorrar, de comprar una casa para que pases tu vejez o de invertir en un negocio. Cada una de esas cosas, tal vez Dios te las permitirá y te guiará para que las adquieras de acuerdo a su voluntad, pero este texto sí nos está mostrando que el dinero se puede convertir en un enemigo para tu alma.

El Comentario bíblico mundo hispano dice: El dinero no es ni bueno ni malo, porque con él podemos servir a Dios o a Satanás. Pero el amor al dinero es la raíz de toda clase de mal (1 Tim. 6:10). De allí se ve la imposibilidad de que un siervo pueda servir a dos señores. Es más imposible aun cuando los señores son tan distintos en su naturaleza, propósito y demandas.

1 Timoteo 6:10: Porque la raíz de todos los males es el amor al dinero, por el cual, codiciándolo algunos, se extraviaron de la fe y se torturaron con muchos dolores.

La forma en que las personas manejan sus finanzas afecta a todas las demás partes de su vida, ya sea para bien o para mal.

El dinero como ídolo es deseable tanto para los que tienen mucho dinero, porque no son buenos mayordomos y lo invierten en beneficio del Reino de Dios, como para aquellos que no lo tienen, porque viven su vida en torno al dinero que necesitan. La codicia y la avaricia pueden ser un pecado tanto para unos como para los otros.

Entonces, mis amados hermanos, ¿a quién estamos sirviendo?

Aplicaciones prácticas:

1. Nuestro corazón es engañoso, más que cualquier cosa. Nunca lo perdamos de vista, porque él siempre estará en búsqueda de ídolos. Pero sobre todo, estemos muy atentos a dónde estamos acumulando tesoros.

2. Dios a unos les dará mucho y a otros les dará poco; la cuestión radica en qué tan buenos mayordomos somos. 

3. Si Dios te da dinero, recuerda esto que Spurgeon enfatizaba: que debemos enviar nuestro tesoro al cielo antes de ir allí nosotros mismos. “Es seguro que será así: tu corazón seguirá tu tesoro. Envíalo, por tanto, a las colinas eternas, acumula tesoro en esa tierra bendita antes de ir allí tú mismo”. La iglesia local, tus hermanos en Cristo, plantaciones y misiones.

4. Amigo, ¿dónde está tu tesoro? ¿Estará en el dinero? Si es así, allí está tu corazón y no en Dios.

Su propósito siempre será el arrepentimiento y la salvación de las almas. Él es el Dios verdadero.